Itziar Barrera Arranz

Mi pasión es conocer, comprender y acompañar procesos emocionales y relaciones humanas; entrever las capas, tejidos y vivencias que nos hacen ser como somos, que contribuyen en los matices y en la mirada que cada uno pone sobre sí mismo y sobre el mundo que le rodea, que nos hacen únicos e irrepetibles. Confío en la importancia de la aceptación de uno mismo para ser feliz y en las ventajas del acompañamiento en este vibrante viaje que es la vida, para encontrarse, mejorarse y amarse en las luces y sombras que todos tenemos.

Licenciada en Psicología en 2002 y Licenciada en Psicopedagogía en 2009. Formada en Terapia Gestalt (2006-2010) y Experta en Psicopatología en la Infancia y la Adolescencia (2004), he ampliado los aprendizajes académicos a lo largo de más de 25 años en diversas formaciones y con mi propio crecimiento personal.

Desde hace unos años, inmersa también en el aprendizaje que me aporta y sorprende cada día, y que me llevará toda una vida: la Crianza, Cuidado y Acompañamiento de mi hijo.

Profesionalmente me he nutrido de diferentes experiencias vitales y laborales, con las que he ido configurando mi hoja de ruta y mi manera de trabajar en el ámbito de la consulta y de las relaciones humanas. Algunas de estas experiencias profesionales son:

  • En la Orientación e Intervención Clínica: Psicóloga y Psicopedagoga en terapia con menores y adultos, individual, familiar y con parejas desde 2003; Perito del Colegio Profesional de Psicólogos de Aragón de 2006 a 2009; Psicopedagoga de un programa de Inteligencia Emocional para el desarrollo de Competencias Emocionales y Habilidades Sociales, de Comunicación y de Relación, con usuarios de 6 a 60 años con Diversidad Funcional (de colegio, taller ocupacional y de empleo y centro de día) (2015-2016).
  • En la Orientación e Intervención Familiar y Social: Educadora Familiar (2011-2014); Asesora y Mediadora Familiar (2006-2008).
  • En la Formación, Orientación e Intervención Educativa: Docente y Orientadora en Bachillerato (en el curso 2016-2017) y en E.S.O. (en el curso 2019-2020); Más de 5 años como Psicóloga y Docente con grupos de adultos en Formación para Profesionales, Posgrado Universitario, Crecimiento Personal, Profesorado y Familias; Educación para el Desarrollo y Educación en Valores con una ONGD en Educación formal, No Formal e Informal (2008-2011); Psicóloga de Guardería (2005); Coordinadora de grupos y actividades de Tiempo Libre, Deportivas y SocioCulturales (1999-2004).

Mi enfoque

Acompaño en situaciones de cambios que pueden generar malestar o sufrimiento, y también a toda persona que quiera mejorar su calidad de vida, ser más feliz y busque herramientas para ello.

Refuerzo el trabajo realizado en psicoterapia individual facilitando la participación en las actividades de grupos regulares (de yoga, ludopedagogía, grupos de adultos, o padres y madres…) a todo el que quiera ampliar su aprendizaje y práctica en un entorno grupal seguro y libre de juicios.

Puedes ver lo que ofrezco en el siguiente link: servicios

Con ello se consigue un trabajo integral de la persona procurando satisfacer: -El bienestar físico, mental y emocional. -Identidad, autoestima y confianza personal. -Reconocimiento, habilidades sociales  y encuentro con iguales. -Resolución de conflictos personales y/o intrafamiliares. -Creatividad, cooperación, espontaneidad, cercanía, diversión… -Aprendizaje de herramientas y dinámicas de relación que mejoran la calidad de vida y redundan en la FELICIDAD.

Me definen así

Las personas que me conocen, tanto personalmente como profesionalmente, me definen así:

“Creativa, proactiva, dinámica, juguetona, divertida, efectiva con familias con peques”.

“Intuitiva, talentosa, imaginativa, zarambandista, amorosa, respetuosa”.

“Sabe hasta dónde pueden llegar las personas incluso cuando ell@s no creen que pueden hacerlo”.

“Sabe crear un clima de confianza en el que sentirte cómoda. Ejemplifica de manera clara y te clarifica. Es sensible y cariñosa. Mima y cuida los detalles del espacio, la situación y las palabras. Utiliza un tono de voz tranquilo y que inspira confianza, acompaña y acompasa y te hace romper con esa idea que puedes tener de que esto sólo te pasa a tí”

TESTIMONIOS

Agradecimiento infinito a las personas que resumen aquí su experiencia en el proceso de terapia conmigo, compartiendo una parte muy íntima de su crecimiento personal para acercar las bondades de este trabajo a todos los que tengáis alguna duda en comenzar. GRACIAS POR VUESTRA GENEROSIDAD!!

Marimar, 61 años

Mi vida era muy complicada aunque siempre pensé que era lo suficientemente fuerte para sobrellevarla sin resquebrajarme. Pero no fue así y me abrumé, me rompí. Me pasaron factura esos esfuerzos innecesarios que suponen no pedir ayuda, algo que creemos muestra de debilidad y que erróneamente confundimos con frecuencia.

En un momento de cordura supe que necesitaba a alguien que me escuchara, que analizara conmigo las goteras, me ayudara a valorar los daños y su procedencia y, en definitiva, con quien compartir la amenaza que me empujaba ineludiblemente hacia la depresión.

Esto me llevó a la encrucijada de una elección difícil pues en este terreno no tenía experiencia ni conocía profesionales dedicados a ello. Como un “flash” repentino me vino a la memoria aquella chica, Itziar se llamaba, que me impactó cuando el destino quiso que me impartiera un cursillo de técnicas de relajación para trabajadores, que me dejó un recuerdo grato y profundo de sus habilidades empáticas y tranquilizadoras. Sabía que era psicóloga y la imprimación que quedó en mí de su manera de llegar a la gente me hizo pensar que su terapia podría ser la acertada.

Y así fue como tomé la decisión de tener una primera consulta con ella, a modo de prueba como primer acercamiento, todavía temerosa de abrir mi interior a alguien fuera de mí, pues aunque soy una persona abierta en general, en lo que respecta a mis pensamientos íntimos soy bastante reservada.

Y no me equivoqué de persona. El seguimiento con ella se convirtió en mi hábito de esperanza. Desde el principio le fui exponiendo mis miedos e inquietudes con absoluta sinceridad, como a mi mejor confidente; me sentía a gusto con su manera de escucharme, de hablarme, de tratar con respeto todos y cada uno de mis sentimientos doloridos…Y empecé a sentirme valiosa. Tenía una forma de dirigir la terapia exquisita y potenciadora, que me fue cargando de energía, asentando mi auto-concepto y equilibrando mi autoestima. Me enseñó y ayudó a gestionar mi miedo al fracaso, al abandono, al rechazo, a manejar mi vida de una forma más estable, y que si hoy me he decidido a emprender proyectos, que no pensaba que fuese capaz de hacer, se lo debo a ella.

Su forma de llevar la terapia es muy cercana, positiva, enriquecedora, con matices coloristas, como es ella, increíblemente luminosa. Es profesional y humana.

Ahora con el paso del tiempo la considero dentro del grupo de mis amigos que, aunque no nos vemos a menudo, sé que está accesible y puedo contar con ella. ¡Gracias, Itzi!”

Lidia, 29 años

…Como hablamos, escribirte esto también me ha servido a mí para tener más consciencia del proceso que hemos compartido y sobre todo… del progreso que hemos alcanzado. Lo que escribo es TAL CUAL lo que sentí y siento, sin ningún tipo de maquillaje, como nos gusta… al natural! Aquí va:

“Como un cuarto trastero desordenado al que hace mucho que no bajas; lleno de cachivaches inútiles, muebles viejos, juguetes rotos, polvo, telarañas y oscuridad, mucha oscuridad…

Así estaba mi cabeza cuando fui a ver a Itziar el primer día; repleta de miedos e inseguridades y falta de fuerza y alegría. A ello había que sumarle las miles de dudas que me surgían respecto al proceso de la terapia, el respeto a lo desconocido, el temor a no sentir la conexión y confianza necesarias, la incertidumbre de si realmente funcionaría,… Tal era el tornado que daba vueltas en mi mente que no sabía expresar lo que sentía ni lo que me había llevado hasta allí ese día. Solo me salían frases y lágrimas desordenadas.

Pero enseguida su ternura, energía positiva, buenas vibraciones, profesionalidad, empatía y comprensión me invitaron a iniciar un camino en el que no han dejado de acompañarme. Gracias al incesante apoyo y la continua compañía de Itziar en todo el proceso, he podido descubrir que al final de ese camino, me estaban esperando la luz, la seguridad, la libertad y sobre todo… ¡la felicidad! Ojalá lo hubiese recorrido antes.”

Julia, 28 años

Cuando estas en una ciudad que no es la tuya, y buscas ayuda psicológica, el camino puede ser un poco díficil si vas probando de aquí para allá sin saber muy bien dónde encontrar a la persona que mejor encaje contigo. No fue mi caso, ya que con tan sólo preguntar a una persona y recomendarme a Itziar, no necesité conocer a ningún/a otr@ psicólog@ más.

Un acompañamiento de más de dos años, que me ha hecho crecer y madurar como persona, entendiendo mucho mejor los comportamientos de las personas y de mí misma, las relaciones entre unos y otros, y sobre todo me ha enseñado a conocerme a mí misma mucho mejor, para saber cómo actuar en determinadas situaciones. En este tiempo, gracias al trabajo que he realizado con Itziar he aprendido muchas herramientas que me han hecho valorarme mucho mas, y darme cuenta de cosas, que sin su ayuda no habría conseguido.

Una profesional excepcional, de la que siempre estaré muy agradecida por haberme ayudado y por seguir ahí.”

Rubén, 24 años

“Conocí a Itzi en 2008, por aquel entonces yo estaba en 6º de primaria y mis padres acababan de divorciarse hacía tan solo un año. Mi entorno había cambiado por completo y, de repente, pasé de tener un control exhaustivo de mi vida como tiene cualquier niño pequeño por parte de mis padres, a encontrarme solo en casa puesto que mi madre tenía que trabajar en varios sitios a la vez para que pudiésemos salir adelante. Si a esto le sumas que era un niño con problemas de hiperactividad, cabreado con el mundo y con antecedentes de agresividad en el colegio la verdad es que mi situación (aunque yo no me daba cuenta) no me deparaba un futuro muy halagüeño. […]

…en aquellos tiempos, padecía los mismos prejuicios, estigmas y estructuras mentales que tenemos la mayoría y que me hacían demonizar la mera posibilidad de ir a una consulta “Yo no quiero ir al psicólogo porque no estoy loco”. A día de hoy y tras más de una década de aquella experiencia no solo no pienso lo mismo sino que, por el contrario, pienso que aquellas personas que, pudiendo permitírselo, hacen uso de profesionales de la salud mental no solo son las más valientes sino también los más cuerdos puesto que son los únicos que se dotan de herramientas para mejorar su bienestar e higiene mental. […]

Aquellos primeros meses de terapia la verdad es que no fueron nada sencillos. Supo generar cierta empatía conmigo (no es poco teniendo en cuenta lo conseguido por las personas que me habían tratado anteriormente) y hacer que me apeteciese ir a consulta pero la confianza no era algo que aquel niño en plena efervescencia otorgase fácilmente y eso es algo fundamental para hacer terapia.[…]

…Ese año no solo no suspendí ninguna sino que empecé a sacar seises y mi comportamiento mejoró. Mis padres ya no recibían una carta del colegio cada 2 o 3 semanas refiriendo que me había peleado con un chico o que había contestado a un profesor. Me sentía a gusto en clase y no solo eso sino que empecé a tener cierta relevancia en las decisiones de la misma; empezaba a tener amigos de nuevo, ya no era el chico al que todos temían…[…]

más adelante tuve un problema que me hizo pasar los 3 años más difíciles de mi vida. En esta ocasión por primera vez me tocó encontrarme en el lado malo. Me tocó sufrir bullying. Durante mucho tiempo preferí hacerle frente solo, siempre había sido de los que piensan que la gente débil no debería tener cabida y vi esto como una oportunidad de demostrarme a mí mismo lo fuerte que era. Y así fue, resistí durante 3 años pero aquello casi acaba conmigo y jamás recomendaría a nadie que intente enfrentarse solo a algo así […]…volví a recurrir a Itzi,…La terapia cambió por completo, había pasado a ser la “víctima” pero de nuevo fue fundamental para que yo a día de hoy pueda sentir que he llegado a buen puerto.

Seis años más tarde, escribo esta carta con mi graduado en Derecho finalizado, el estudio de unas oposiciones y en camino de comenzar a estudiar un master de abogacía. He culminado un camino muy largo de transformación, reflexión y, en cierta manera, también un viaje muy largo hacia la sencillez. Doce años después de conocerla puedo decir que en todo lo que soy ella tiene una parte de culpa puesto que, aunque nunca lo sabré, creo que sin su ayuda en varios momentos clave me habría pasado como a muchos otros niños que se encuentran con dificultades tan grandes en su vida. Espero que esta carta sirva para agradecerte, al menos en una ínfima parte, todo lo que hiciste por mí. Muchas gracias por todo, Rubén.

Lee aquí el testimonio al completo de Rubén.

Tu visión devendrá más clara solamente cuando mires dentro de tu corazón… Aquel que mira afuera, sueña. Quién mira en su interior, despierta”. Carl Gustav Jung